Vivimos en un mundo globalizado donde internet ha conseguido conectarnos a todo, amigos, trabajo, servicios. Esta conexión muchas veces se da gracias a redes sociales o plataformas donde cualquier persona está generando contenidos originales a un nivel sin precedentes. Saber quien es el propietario de un contenido hoy día es muy complicado. Las tradicionales entidades de gestión de derechos de autor se han quedado muy anticuadas y muchas de ellas están perdiendo su razón de existir sobre todo para todos aquellos creadores que operan en un universo líquido como es internet.

Aunque las leyes de derechos de autor puedan variar de un país a otro, existe un concepto intrínseco a todas ellas que es la idea de propiedad o autoría original de una obra. ¿Cómo demostrar que uno es el autor original de una poesía, de una fotografía, de un video o de cualquier obra de arte digital?

El problema es que los registros de propiedad intelectual que existen hoy día conllevan procesos de registro caros y complejos que no están al abasto de cualquier creador amateur.

El copyright tiene que adaptarse a los tiempos modernos y buscar nuevas formas de registrar y certificar contenidos más eficiente y que dé una respuesta a todos los autores que publican hoy día en todas las redes.

La tecnología blockchain aparece como una solución en esta materia revolucionando el mundo del copyright y de la producción de contenidos intelectuales.

Creary genera un registro de propiedad intelectual en la blockchain de CREA, grabando de forma descentralizada una huella temporal sobre el registro de cada obra. Esto es una prueba irrefutable e inalterable que permite demostrar la propiedad de las obras cualquier obra registra en su plataforma.

Creary, además, permite a los autores indicar los tipos de licencias con las que su obra se podrá usar o distribuir.

Ya existen precedentes en los que un juzgado considera que el registro de información en la blockchain, ofrece un sellado de tiempo que es admisible como medio de prueba en juicio en un asunto en materia de protección de los derechos de autor, al entender que las características de la tecnología permiten un registro inalterable desde un instante temporal específico. Este registro tendría un poder notarial mayor que el de un registrador o un notario convencional.

Gracias a su sencilla interfaz, en Creary los creativos pueden registrar sus obras de una forma sencilla, intuitiva y alejada de la tediosa nomenclatura utilizada en los arcaicos sistemas burocráticos de registro de propiedad intelectual.

Al publicar una obra en Creary, se emite un certificado blockchain que se incluye junto a la publicación. Este certificado contiene un enlace al CREA explorer creascan.net ( base de datos pública), la marca de tiempo que muestra cuándo se publicó el contenido en blockchain y el tipo de licencia elegido por el autor:

Además de la plataforma, toda esta inmensa base de datos que se almacena en la cadena de bloques se puede consultar de manera transparente en el explorador de bloques creascan.net, donde cualquiera puede ver datos más específicos de cada proyecto, como sus metadatos o el hash dentro de la cadena de bloques.

Creary.net es un ejemplo de como aplicar la tecnología blockchain a un entorno de producción cultural online. Ya que todo lo que se publica queda automáticamente certificado sin la necesidad de invertir tiempo, recursos o dinero por parte de los autores. Liberándoles de este trabajo y dejando más tiempo para invertir en sus creaciones.